Espora II (micro historia)

Posted on December 17, 2010

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Espora II


El pasto color verde limón se extendía a lo largo de la pradera por el cual transitaba aquel transporte de alta velocidad en el que se encontraba Espora. El vagón se hallaba vacío, rodeado de la fría tecnología usual, que en vez de confortarlo, lo molestaba de una manera peculiar. Desde algún tiempo, aquel hombre especulaba la idea de sufrir de animadversión de metales, y por tal razón trataba de no expresar esa clase de opiniones en voz alta, mucho menos en público.

Al vagón entro una persona, una mujer gorda y bien vestida, que aun así no podía evitar su estirpe rudimentaria. Quizás como él, se abría dirigido a Eva Therma a realizar alguna diligencia personal, aunque personalmente no le interesaba los quehaceres de aquella dama, al igual que ella poco interés le aportaba el joven solitario del tranvía.

Espora fijo su mirada nuevamente en la extensa pradera que recorría el tren, alejándose de aquella ciudad que resguardaba el Segundo Pilar, introduciéndose en sus pensamientos. El viento hacia oscilar el pasto, o esa era la sensación que tenia al verlo a través del cristal, dándole cierta paz en su interior, paz que poco a poco lo llevo a un cerrar los ojos.

 

-Estas colinas ~sonido blanco~ – expresa un hombre alto, vestido de blanco y envejecido por la vida-, ¿las recuerdas?.

-No – responde secamente Espora, desconcertado ante el paisaje de infinitas colinas a su alrededor, cubiertas por un pasto seco y amarillento, oscilando de un lado a otro con la fuerza de un viento desesperanzador.

-Por estas colinas fluye una vertiente –dijo el hombre señalando ciertas partes del panorama, donde sobresalía aquello de lo que hablaba- ¿Lo ves?

-Si – El viento comenzaba a arreciar de manera intensa, obligando a Espora a cerrar sus ojos brevemente. Al abrirlos, el pasto había cambiado a un color verde y de la vertiente que se expandía por las praderas, grandes formas de construcción amorfas nacían, dando a relucir extrañas estructuras que su mente no podía explicar en el momento.

-Lo que ves, es el resultado de la producción de las vertientes, la creación ~sonido blanco~. Dentro de ella, algunos dicen que yace la vida misma e inclusive, aquel  ~sonido blanco~ que tanto anhelamos.

-No creo que eso me interese, yo solo busco el paradero de una persona.

-Razón personal, razón egoísta, comprendo.

-En mi conciencia quedara.

-Mi nombre es V-02 hijo, gusto en conocerte, ¿cuál es el tuyo?.

-¿Cómo dice?

-Mi nombre es  V-02, gusto en conocerte.

 

Estación V-02. Ultima llamada. Estación V-02. Ultima llamada.

<<Vaya sueño>>, pensó Espora mientras revisaba si todas sus pertenencias aun le pertenecían, sobre todo la que mas valoraba por los momentos, aquel condensador que obtuvo de aquella interfaz en aquel restaurante. Lo tenía en su chaleco, próximo al corazón y palpándolo con las manos se pregunto si el causante de ese pequeño episodio que sufrió fue una ligera pero efectiva transmisión de información entre el aparato y su cerebro en estado aletargado, había escuchado que podía ser posible. Pero no podía pensar demasiado en eso, no ahora, que tenía que recoger las cosas que tenia consigo y salir de aquel transporte inmediatamente.

El tren dejo la estación en un abrir y cerrar de ojos, en búsqueda de otro destino.  Espora se había quedado, sabiendo que aquel diminuto pueblo, ofrecía algo muy especial para él.

Continuara…

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