Ineficacia Corporativa II

Posted on July 17, 2010

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Parte II. La batalla sin fin.

Algunos días de calma sucedieron después de aquel evento noticioso de senos malévolos en la pequeña sala de reuniones de Mordor Incorporate. Como la vida es maravillosa, pocos días del susodicho encuentro, los empleados de aquel lugar recibían sus jugosos cheques quincenales, retribuyendo el esfuerzo realizado durante ese periodo en Mordor, el cual incluía el conformismo de una vida simple  y normal, pero con dinero en sus bolsillo. Era divertido como la señora que entregaba los cheques saltaba nuestros puestos de trabajo, como si fuéramos mendigos en iglesia o prostitutas horrorosas de la Libertador (famosa avenida caraqueña de trabajadores sociales). Fuimos desterrados a los pozos sépticos corporativos de Mordor, con par de computadoras y una nube negra sobre nosotros, pero ¿saben qué? , éramos aun felices y rodeados por hermosas chicas que eran colirio para nuestros ojos.

Por mi tarde, casi terminaba el proceso de tratamiento de imágenes tomadas clandestinamente de otra empresa, sintiéndome sucio por mi falta de ética al ser cómplice de esto, pero al menos estaba logrando el objetivo. Supongo que me sentía como una de esas chicas que tiene relaciones con sus jefes para avanzar de puestos en la industria y su carrera, solo que yo le robaba a la industria y era consumido por la falta de ética de mostacho Sauron, además que no tenia sexo con mis jefes, en este caso tutor y  ¡Gracias a Dios!, porque Sauron, además de de ser hombre, era un hombre muy feo.

En el caso de Shaman King, su programación y estilo de trabajo permanecía intacto, cumpliendo su horario de trabajo de oficina al pie de la letra, allí sentado al lado de su amada compañera, la computadora (y algunas fotos picaronas dentro de sus archivos), a la cual, con entusiasmo, tocaba sus suaves teclas para formar un hermoso código que maravillosamente lograría que el dinero que le prometieron cayera de forma mágica. Te digo querido lector, que esto nunca sucedió.

Ambos esperábamos la reunión que tanto habíamos querido tener durante los tres meses de trabajo en Mordor Incorporate. La mítica entrada al portal místico, la sala de conferencias privada de Mostacho Sauron y sala de estar privado, donde la leyenda contaba que salían maravillosas ideas y todas tus respuestas eran solventadas. Así es, nuestra primera reunión con el tutor Sauron, cuidador de los pergaminos sagrados de nuestra tesis, velador y creador de las ninfas de Mordor, ejecutor y voz intelectual de la empresa.

El portal místico esta resguardado por la mano derecha de Sauron, el número dos de la empresa, la persona más inútil y carente de inteligencia de la compañía, a la cual me referiré desde ahora como Mujer Orco. Mujer Orco, planificadora y experta en metodologías de Mordor Incorporate, una de las chicas anti sexys de la empresa y cuya descripción física es similar a la de un orco.

 “Pero un momento, me acabas de engañar, me dijiste que todas las chicas de Mordor son sexys” , me podrá reclamar usted amigo lector, pero deme un momento para explicarle la situación. Nuestra ubicación estratégica en la empresa nos permitió estar en el limbo de las ninfas de Mordor, donde el grupo selecto de chicas sexys fueron reunidas con el fin de atraer clientes con sus atributos femeninos y conocimiento; lamentablemente nosotros éramos vistos como los eunucos que limpiaban las letrinas en ese ese lugar, pero no importa, shaman King y yo éramos felices. Externo al sitio de ninfas, se encontraba el portal místico, el cementerio oscuro, Coquino Zone y Pilaria, la zona resguardada por los Cuatro Pilares.


 En Pilaria, dos mujeres no muy atractivas físicamente vivían y convivían con el resto de la sociedad en Mordor, una de ellas es Mujer Orco, la otra mujer mencionada será referida como Tib Yeti Mal Oliente, guardiana suplente del portal místico.


Voy a describir en dos palabras mi sentimientos hacia mujer orco: vacio mental. Un cargo tan importante que desempeña y tan poca mente para ejecutarlo, es difícil describirlo, por lo tanto lo describiré con la experiencia que tuvimos Shaman y yo con esta mujer. Previo a la fecha de reunión pautada con Mostacho Sauron, se requiere sacar el permiso correspondiente para la entrada al portal místico, en pocas palabras, solicitar una reunión a la Mujer Orco.

-Disculpa Mujer Orco – me acerque respetuosamente acompañado de Shaman King – , necesitamos establecer una reunión con Mostacho Sauron para la elaboración de un plan de ataque hacia la integración de nuestro componente hacia las plataformas empresariales de Mordor Incorporate.

-Muy bien – nos respondió con un tono empresarial frio y calculador -, déjame comunicarle y establecer la fecha donde él se podrá reunir con ustedes y se los comunico. Además saben, Mostacho Sauron es una persona muy particular…*

* : frase mencionada por mujer orco al final de cada petición de reunión donde explica como Mostacho Sauron acepto que una mujer poco atractiva y con deficiencias mentales ocupara tan importante cargo anteriormente mencionado, excusándose así de la falta de aplicación de metodologías en Mordor Incorporated.

Aquí hubo una disrupción temporal entre lo que mi cerebro concretaba que era el procedimiento correcto y lo que ella discernía de mis palabras:

Mi cerebro: ¡sencillo!, se le hace una petición formal a Sauron vía email, escrita o personal donde se le es informada la petición, se inserta la reunión en una fecha y horario disponible en el cronograma y se comunica a los interesados el resultado del proceso.

El cerebro de Mujer Orco: “ay que fastidio estos muchachos, yo que estaba pensando en ponerme hoy para la noche”, “como estará mi primito, deja llamarlo”, “mi tire un peito en el baño, la gente lo habrá escuchado, que vergüenza”, “soy la más linda de este lugar, pero que linda soy”, “me tengo que hacer las uñas”, “!Si me pica la cosita!”, “ay  estoy aburrida voy a tocarme con mi novio empresarial”, “uy pero que rico toquetearme con mi novio empresarial”, ”tengo que llamar a mi mama”, “no tenía que hacer algo yo?”, “las uñas me quedaron divinas”, “que lindos los nuevos muñequitos de la cajita feliz de McDonalds”, “AY!, si me pica la cosita”, “y si me voy al baño y me toco un poquito para calmarme”, “mejor le pido que me haga el favor mi novio empresarial”, “el señor mostacho Sauron es un ser tan especial…”, “tengo que llamar a mi papa”, “ay, los muchachos, déjame hablar con Sauron para que se pongan de acuerdo y planteen una reunión entre ellos”, “pero primero déjame chismear con senos malévolos como me fue con mi novio empresarial”.

Todos esos pensamientos transcurrieron en la mente de mujer orco a lo largo de una semana, solo para decirnos que le planteáramos directamente la reunión a Mostacho Sauron…. ¡Que Inútil!, supongo que esta es la clase de persona que ponen como ejemplo en las clases de autoestima para que te sientas mejor contigo mismo. El punto es, que difícil de creer que un cargo tan importante sea ocupado por alguien incapaz de asumir la responsabilidad que este amerita. “Si quieres ser barrendero, sea el mejor del mundo”, decía mi madre, ahora yo transformo la expresión, “si quieres ser ingeniero, se uno, no solo pretendas serlo”.

Después de todo este protocolo sin sentido al fin llegaba el momento tan esperado, la reunión con Mostacho Sauron para hacer un plan de ataque para los objetivos finales de la tesis. Había llegado la hora de cruzar el portal místico, shaman King y yo nos levantamos con ansias de nuestros asientos mojados de la lluvia que caía sobre nuestros puestos, partiendo de la zona de ninfas con las miradas perspicaces  de las atractivas chicas. Entramos al territorio de Pilaria, donde los cuatro pilares descansan, vimos cara a cara el portal, cerramos los ojos, emocionados ante el evento, caminamos unos pasos, cruzamos el portal y, nada espectacular, una diminuta oficina donde difícilmente había espacio para tres personas y era extremadamente difícil moverse. El ideal del portal místico había acabado, convirtiéndose así pequeña oficina calurosa.

Inmediatamente después de saludar a Mostacho Sauron y comenzar a hablar note algo que me aterrorizo en su cara, la mala higiene que el mismo tenia con su bigote. Impactante en pocas palabras, ya que al verlo hablar podía notar como su mostacho interceptaba sus labios, llenándolo de saliva cada vez que la boca se movía al gesticular palabras. Era escalofriante, no podía dejar de verlo, era un mostacho grisáceo envejecido por la  edad, parcialmente ensalivado, claramente mal cortado y con la parte inferior tintada probablemente por la nicotina que quizás años a tras o actualmente sus labios han probado. No era un mostacho, eran unos pequeños tentáculos amenazantes a los oyentes de sus palabras.

A pesar de esto, Sauron con su ojo, observo con detalles el desempeño con el cual habíamos elaborado la tesis, debo decir que se impresiono mucho con lo que vio, haciendo que su ojo de fuego cambiara por el símbolo universal del Dios verde. Nos felicito por el trabajo realizado, pero sin embargo no ofreció ni discutió de recompensa monetaria con nosotros, ni de los sucesos por que él había decidido el porqué de esa decisión, cobardía cortes, en pocas palabras. El bigote se movía vigorosamente, como si tuviera vida propia y empezó a cuestionarse en su mente algunos hechos que no comprendía sobre lo que le mostrábamos. El movimiento vigoroso del mostacho se detuvo y su ojo de fuego nos ataco.

-No entiendo muchachos – pregunto -, ¿Como le hacen zoom a la imagen?

Shaman King y yo nos vimos las caras, atónitos con la pregunta, pero sin embargo, Shaman King, arraigado en su milenaria disciplina de chamanes contesto con profesionalismo:

-Bueno simple – dijo respetuosamente –, usando un sistema de coordenadas asociado a la imagen que nos permite dividir la imagen dinámica en ocho octetos que nos permite hacer un acercamiento hasta el punto que la imagen pierda calidad.

-Espera un momento –dijo mostacho sauron- , ¿Me dices que haces zoom hasta que la imagen pierda calidad?

-Si señor – respondimos al unísono.

-No entiendo entonces –concluyo Mostacho Sauron-. ¿Qué pasa si quiero un zoom gigante donde quiera ver la pieza más diminuta contenida en el sistema?.

-No , la imágenes dadas llegan hasta un punto máximo de resolución –dijo Shaman King-, como puede observar el acercamiento esta de tal manera que pueda ver la pieza más pequeña con claridad, puede hacer zoom indefinidamente, pero la imagen se perdería definición, por eso decidimos un punto máximo de acercamiento.

-Pero no entiendo –reitero Mostacho Sauron- yo quiero que haga más zoom…

La conversación se extendió por una hora por la falta de entendimiento que mostacho Sauron sobre sistemas de coordenadas y resolución de imágenes (robadas reitero). Allí con sus bigote sucios y apestosos se fue aislando del tema de integración con las plataformas empresariales, obsesionado con el acercamiento, él quería verlo suficientemente grande los pelitos del  pipi dibujado en la imagen para que su Mostacho pudiera satisfacerse, algo que no se podía hacer con las imágenes dada, que repito, se las robo a otra compañía. Este punto en particular no formaba parte de los objetivos de nuestra tesis especial de grado, ni mucho menos era de nuestra competencia como tesistas, pero él lo quería, el lo necesita, le satisfacía poseerlo, sabría que le iba a dar dinero y mas chicas atractivas a su empresa. El obsesión con este acercamiento se le había metido en la cabeza, tal como si te insertaran tu heces de vuelta al lugar de donde se originan.

Terminado el tema, empezó a hablar mas y mas, imponiendo su punto de vista de las cosas, denigrando las ideas de todos sus empleados que con mucho gusto aportaron al desarrollo de la tesis durante el periodo donde el no estuvo presente. Ahora que lo veo, aquel hombre era similar a un hombre ahora conocido mundialmente por sus infamias; la expropiación de ideas, el uso desmedido del poder, la denigración de las ideas de los demás, las extensas horas de reuniones. Este hombre era un mini-Chávez, ¡increíble!, tratando Mordor Incorporate como un pequeño PSUV, el latifundio a su servicio y devoción. Tres horas duro la reunión y no pudimos hablar ni un punto de cómo atacar la parte de integración de nuestro componente a sus estúpidas plataformas empresariales, porque realmente no lo sabía, el tipo desconocía acerca de ello, apuntaba a nulo con respecto al tópico y lo evadía frecuentemente cada vez que el tema era planteado. Salimos de esa reunión un poco molestos y enfadados con la promesa de una próxima reunión donde se discutirían los objetivos de nuestra tesis, por que el maldito Mostacho quería su acercamiento para ver el pelo del pipi de las imágenes.

Voy a calificar del 1 al 10 la primera reunión con el señor Mostacho Donkey Sauron en tres aspectos: productividad, aprendizaje, planificación; los resultados se muestran a continuación.

            La segunda reunión fue a los pocos días, y fue uno de los episodios más tristes de mi vida. Mostacho Sauron no pudo aparecer su forma física ante nosotros ya su ojo maligno apuntaba a como traer más dinero a Mordor Incorporate, engañando a los pobres médicos cubanos. Gastamos casi dos horas de nuestras vidas hablando con el mostacho a través del altavoz de un celular, y lo peor es que era ¡mi maldito! Celular. No solo el mostacho no me pagaba por el beneficio que le ofrecía, sino que gastaba mi cuenta telefónica en nada productivo y ¡LA PAGABA YO!. ¡Maldito Sauron, que se lo folle una mujer con lepra y pus allá abajo!. Es increíble que el señor, durante más de dos horas siguiera, ahora ya en etapa de obsesión, sobre el tema del acercamiento de la imagen, hablando muy poco del proceso de integración, hasta parecía que trataba de evitarlo, sospechosamente. Otras dos horas desperdiciadas de mi vida y una abultada cuenta telefónica para mi persona fue el resultado de la segunda cadena presidencial dada por Mostacho Sauron.

            Shaman King, empezó a molestarse, llamando los espíritus maleantes de su región. Era peculiar ver como el Shaman  iba perdiendo el respeto al que él pensaba que era aquel místico Merlín, que vivía tras el portal místico y resolvía todos los problemas con sabiduría. Ya poco a poco lo veía como yo, un mostacho viejo y gordo cuyo ojo sauroniano carecía de videncia. Un tipo normal, que a duras penas mantenía a flote una compañía, dependiendo de un joven grupo de chicas sexys y demás personas que solo los veía y quería como esclavos, no como colaboradores de ideas. El ojo de Sauron tenía vista de caballo, obsesionados con ideas redundantes y como conseguir su próxima camioneta de lujo, para quizás codearse con los saqueadores petroleros que trabajaban en su edificio.

            Ahora Sauron era visto por Shaman como un profeta de malos augurios, como un Hermes en esteroides que posiblemente vaticinara el apocalipsis de nuestros traseros tesistas; pero realmente no me importaba, trataba en lo más minino preocuparme y era feliz, yo ya solo quería terminar. En las tardes, trataba de hablar con mi amor platónico de certificaciones y viajes a otros países, en fin, cosas que aun no podía lograr ya que ahora me carecía el dinero que nunca. Sin embargo, me gustaba hablar con ella, me daba paz y chance de bucear un poco sus hermosos senos, claro, con el respeto meritorio a su persona. Realmente era el momento feliz de mi dia, saliéndome de esa estúpida nube negra en nuestros puestos, que ya mas bien parecía una regadera.

            Llego el momento de la tercera cadena presidencial, siendo más de lo mismo. La obsesión de ver los pelos del pipi de la imagen súper grande. Aquí Shaman King  y yo planteamos nuestra posición, obstinados ya con el tema.

            -Mostacho – dijo Shaman King seguro de sí mismo y con los espíritus maleantes a su espalda – que paso con la integración? Plantemos un plan de ataque a ello para terminar la tesis.
            -No te preocupes – dijo Mostacho Sauron -, eso ya está en construcción en nuestra plataforma, tenemos todo listo para ello. Hablemos más bien del acercamiento extremo de la imagen.

            -El acercamiento de la imagen – dije con confianza – no forma parte de los objetivos de la tesis. No tenemos planteado hacerlo.

            -¡Un momento! – respondió Mostacho Sauron en tono amenazador -. Ustedes Son ingenieros. Ustedes están aquí para resolverme problemas, no dármelos, me hacen lo que yo pido.

            El ojo esparció fuego por toda la habitación, la maldad de aquel hombre había salido a flote. Solo con esas palabras, dijo muchas cosas al mismo tiempo. Primero para el no éramos nada importante, para éramos simples empleados a sus servicios. No era nuestro tutor, no quería serlo, era un jefe que simplemente buscaba a dos personas para realizar su vomito de ideas, que no eran sus ideas pero creían que eran sus ideas. Nuestras mentes obtuvieron las respuestas que necesitábamos, lo vimos claramente, habíamos conocido a el verdadero Mostacho Sauron, el hacedor de mierda tecnológica. Este hombre con su ojo lleno de fuego, desenvaino su espada, sacado de su mal oliente mostacho, listo para someternos dentro de su región y a su reino de mierda atarnos, y en la mierda usarnos como estiércol empresarial. El Mostacho había declarado la guerra.

 ¡No Sauron!, no nos íbamos a someter a tu flagelo corporativo ni sufrir las consecuencias de tus engaños y manipulaciones. Te comerás tu pene gigante y tu sucio mostacho falto de higiene caerá bajo el poder de Shaman King y Cubo maestro. ES UNA PROMESA!!!

            No se pierda la conclusión de la trilogía, aquí , por el cubo abstracto
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